11.27.2014

Escritor. Un Oficio en extinción.


El siglo XXI, las nuevas tecnologías e Internet, nos han traído una mayor "democratización" a nuestras vidas. Las personas pueden realizar cualquier actividad que se propongan con un mínimo coste de inversión y prescindiendo del talento, -otrora insoslayable para el desarrollo de una profesión- pareciendo que, en efecto, vivimos la mayor democracia jamás vista en una  tierra llena de oportunidades. Nada mas lejos de la realidad. Esa aparente y engañosa "oportunidad" no es mas que la proyección del capitalismo brutal en el que el consumo es la máxima expresión y éste, no entiende de talentos o vocaciones.
Con una inversión mínima, cualquiera de nosotros adquirimos una guitarra, un amplificador y una pedalera modeladora "Vocalist" para afinar y aplicar efectos que modifiquen nuestros graznidos por unos "trinos" aterciopelados, hermosos y llenos de matices. Si la inversión es un poco mayor, tenemos garantizados unos espacios en televisión tras pasar previamente por un cirujano estético que incremente "tetas" y "culos", en el caso de las chicas.
Ser escritor es aún más fácil. La inversión es aún mas reducida siendo la única exigencia, saber leer y escribir aunque seamos analfabetos funcionales pero con un ordenador de última generación y software procesador de textos.
La impresión de un libro de gran calidad y absolutamente competitivo en los mercados libreros, en una "tirada" corta de 10 a 100 ejemplares realizado en una HP Indigo (Digital) tiene unos costes muy económicos y asumibles, siendo estos argumentos, la razón por la que masivamente tanta gente sin oficio ni talento "escribe", publica y vende sus "obras", accediendo al estatus de "intelectual" sin mas ideas que la de una almeja.



3.09.2014

¿EL FINAL DE LOS LIBROS?


LUIS ALEMANY Madrid

Sócrates no dejó una sola línea escrita; de Jesús de Nazaret sólo nos consta que dibujó unas frases inscritas con una rama sobre la arena, aunque nadie (San Juan, en este caso, que fue el narrador de la escena en el pasaje del juicio a la mujer adúltera) tuvo la cortesía de tomar nota de qué palabras eran, ni en qué idioma estaban escritas, así que aquel texto se perdió para siempre.
Se puede vivir sin textos escritos, perfectamente... Igual que no es posible vivir sin música, pasar por la tierra sin una melodía en la cabeza. George Steiner hace recuento de estas tres paradojas en 'El silencio de los libros', un pequeño ensayo que ha editado Siruela en compañía de 'Ese vicio todavía impune' de Michel Crépu.
Las 60 páginas de El silencio de los libros son, entre otras cosas, la historia de la persistencia de una cultura oral, contraria al libro, durante 5.000 años. Una tradición que, por supuesto, hace parada en el sacco di Roma, en el incendio de la Biblioteca de Alejandríay en las hogueras de los nazis en Múnich... pero que no es sólo la historia de la anti intelectualidad. Piensen en los filosóficamente admirables Jesús y Sócrates, por ejemplo.
«Sócrates y Cristo fueron partidarios de la enseñanza oral, pero ambos fueron lectores: tenemos buena documentación que refiere el interés de Sócrates por textos de ParménidesGorgias o Heráclito; y Cristo dominaba muy bien la Torá hebrea. Ambos personajes, de forma curiosa, fueron conocidos por los libros que escribieron sobre ellos como los Diálogos de Platón o el Nuevo Testamento. Su hostilidad a la escritura está en la base de toda enseñanza esotérica e iniciática: postulan que la verdadera palabra es sagrada, divina, irrepresentable, es una presencia en sí misma transformadora que debe ser asumida de forma mística y liberadora. Lo curioso es que esta misma idea es la base de los textos sagrados de las principales religiones del libro».
El que habla es el escritor venezolano Fernando Báez. En su currículo destacan Historia de la antigua biblioteca de Alejandría y Los primeros libros de la humanidad (editado en España por Fórcola), cuyas historias se cruzan en varias esquinas con la tradición de los enemigos del libro.
Lao-Tse llegó a proclamar: "Eliminad a los sabios, desterrad a los genios y esto será más útil para el pueblo"
¿Los primeros ataques razonados contra el libro? «Hay muchos, pero me gustaría recordar dos ejemplos orientales», explica Báez. «En China, uno de los consejeros del emperador Zhi Huang Di, llamado Li Si, el filósofo más original de la escuela legalista, propuso la destrucción de todos los libros que defendieran el retorno al pasado, lo que, en efecto, sucedió el año 213 antes de Cristo. Esto, por desgracia, no era nuevo, pues en el Tao Te Ching, el venerable Laozi, más conocido como Lao-Tse, había propuesto: 'Eliminad a los sabios, desterrad a los genios y esto será más útil al pueblo'. Asimismo escribió: 'Suprimid los estudios y no pasará nada'».
O lo que es lo mismo: la broma del intelectual que se dice anti intelectual es más antigua que la Muralla China. Pero, para los que sólo sabemos unas pocas vaguedades sobre Lao-Tse y el taoísmo, hay ejemplos más cercanos. El romanticismo y la literatura socialista.
"El hálito de un bosque en primavera vale más que toda la tradición libresca", dijo Wordsworth
Steiner toma los dos casos. En el ejemplo de los románticos, todo viene de «la utopía pedagógica de Rousseau en el Emilio, en el diktat goethiano» y después continúa en «el pensamiento de Wordsworth cuando afirma que el 'hálito de un bosque en primavera' vale mucho más que toda la erudición libresca». No es complicado entender la idea: «Todo el romanticismo está habitado por este culto a la experiencia personal, lo mismo que el vitalismo de Emerson». Cualquier clase de bachillerato en la que el adolescente libresco del grupo recibe el desdén de sus compañeros tiene que ver con esa idea. ¿Quién no lo ha visto?
¿Y los socialistas? «En Rusia», escribe Steiner, «los poetas futuristas y leninistas hicieron un llamamiento a la destrucción por el fuego de las bibliotecas». Piensen en Vladimir Maiakovski, con su esqueleto de boxeador, repasando en algunas de sus performances a los poetas rusos burgueses de la generación anterior, imitadores tristes de los simbolistas franceses: «Mierda, mierda, mierda...».Maiakovski tenía la soberbia de aquel que se creía el hombre nuevo y se sentía, además, cargado de toda la razón histórica de la Revolución.
Steiner se pregunta si la cultura escrita perpetúa el poder o libera al hombre
¿Y si tuvieran razón? En realidad, el ensayo de Steiner se puede contar con una pregunta: ¿ha sido la cultura escrita, su triunfo sobre la cultura oral, una herramienta para la perpetuación del poder o para la liberación de las personas? «Hay que aclarar algo», explica Fernando Báez. «El ser humano deriva de especies con unos siete millones de años de antigüedad, pero en particular fue el Homo Sapiens quien elaboró muestras de escritura hace apenas unos pocos milenios. Nos parece que la historia del texto escrito es infinita, pero ocupa apenas el 1% de nuestra evolución porque el 99% es prehistoria hasta este momento. La formación de las ciudades y los imperios, es decir, la integración de un número considerable de individuos en un sistema político, y su jerarquización en castas y clases es paralela a la de la escritura», explica Báez. «Produce mareo pensar en sus costes en términos de poder".
Francesca Serra: "La imprenta se vio como una tragedia peero había allí un principio de democratización"
Francesca Serra, crítica literaria italiana, publicó en España hace un año el ensayo Las buenas chicas no leen novelas (Península), una historia de la literatura contada como un problema de género. Llegados a este punto, se une a la discusión: «El libro, como todos los inventos culturales y tecnológicos de la Humanidad, puede ser tanto un instrumento de progreso como de poder. Muchas veces, se ha empleado como bandera del progreso para usarlo como una herramienta de la historia del libro como el gran instrumento de emancipación (másculina y femenina) es real, merece ser contada. Pero no contada como una retórica triunfal: hay partes ambiguas y oscuras de esta historia. Por ejemplo, cuántas veces y con cuánta energía se ha empleado el prestigio de la cultura escrita para censurar y manipular».
"El libro puede ser tanto un instrumento de progreso como de poder", advierte también Serra
¿Y el hecho de que el libro se haya convertido en un bien de consumo, más bien devaluado en los últimos tiempos? «Sin duda, el libro nació como una mercancía, en el sentido más amplio del término, y también progresista: la invención de la imprenta fue percibida como la tragedia de su tiempo, pero, en realidad, había un principio de democratización allí. Si el libro no se hubiera convertido en una mercancía entonces, ¿dónde estaríamos hoy?», explica Serra. «Así que, desde cierto punto de vista, la vulgarización del libro a la que estamos asistiendo en el último medio siglo, es el cumplimiento de su destino inicial, hecho que quizá conduzca a su autodestrucción».
Ahora falta por saber si nuestra mudanza de los libros a las pantallas cambiará esta historia de liberación y dominio. «Siempre hay una competencia feroz entre las culturas. Es una cuestión de supervivencia: mors tua, vita mea», explica Serra. «El espacio público es muy limitado y para quedarse con el premio hay que estar dispuesto a contar historias más tremendas que las de los competidores: qué comen los niños, qué pervierte a las mujeres y qué arruina a la sociedad... Al libro le reprocharon ser portador de los mismos horrores que hoy nos hacen mirar con desdén a las pantallas. En realidad, son los intentos desesperados de supervivencia de la cultura perdedora. Hay un refrán italiano: «morto un re se ne fa un altro». Eso suena a lo de «a rey muerto, rey puesto», «non è vero»?

1.20.2007

ASOCIACION ANTI-LECTURA.

Por: Mikel Fuentealba Iribarne

La Asociación Anti-Lectura, quiere reivindicar los derechos a la vida real sin ser estigmatizado por una masa de lectores obsesivo-compulsivos que embotan, adoctrinan y "aborregan" sus mentes con mensajes, discursos y relatos evasivos, narraciones mediocres y faltas de originalidad. Pseudo escritores advenedizos, periodistas unos, presentadores de TV otros e intelectuales de pacotilla. Lenguaraces ávidos de fama y gloria fácil, que mucho hablan, poco dicen y menos, hacen.
La erudición de la que tanta gala hace nuestra cultura occidental,  conocimiento utilizado para presumir, queda en entredicho con el desarrollo de la tecnología informática que puede almacenar TODA la información generada por el hombre en toda su historia, en detrimento de nuestra frágil memoria, en unos pocos sectores y bloques de un disco duro o la memoria flash de un Pendrive.
El concepto de sabiduría, desconocido por nuestra cultura y reflejado no obstante por nuestros grandes clásicos en sus obras, en el pasado, es un fin que anhelan y codician los seres humanos a lo largo y ancho de toda su vida, pero que lamentablemente, los "intelectuales" farsantes, debatientes proclives a los medios de comunicación, jamás llegan a entender y menos aún, a expresar a través de sus actos durante su vida. Como si pasásemos toda nuestra vida estudiando una carrera que jamás llegamos a ejercer.

Los indios del amazonas no tienen una lengua escrita, como muchos pueblos antiguos, sin embargo, garantizan la correcta y ecuánime interpretación de las experiencias y conocimientos adquiridos en milenios, utilizando el boca a boca. La palabra escrita se ha malinterpretado y manipulado de forma arbitraria y antojadiza a través de la historia.
Así es como, una vez mal escrita la Biblia, hubieron tantas interpretaciones como corrientes de opinión y en el primer cisma se repartió cual pastel entre luteranos, anglicanos, pentecostales y evangélicos varios.
Hay una buena y mala lectura.
Buena lectura de libros, de escritores que aportan sus conocimientos y experiencias a nuestras vidas enriqueciéndola.
Mala lectura y la que predomina, escrita por personas inestables cuyas motivaciones no son otras que la fama inmediata y el afán de figuración para el reforzamiento emocional y afectivo.

Ninguna novela o ensayo, -por meditado que éste sea- va a suplir la narración en tiempo real, de nuestra propia existencia. Entenderemos mejor a los grandes escritores y sus obras como al resto de los mortales en la medida que tengamos un amplio bagaje de experiencias personales y tener así un criterio y referencia, importante, para comprender las experiencias de los demás.
Reivindicamos UN DIA SIN LECTURA al año. Sin prensa ni libros, para recordar que el contenido es mas importarte que el continente.
No, a la venta indiscriminada de libros que terminan decorando nuestras casas.
No, al enriquecimiento de las grandes editoriales a costa de los lectores ignorantes que compran para parecer "progresitas, inteligentes y cultos" en cuya proyección solapan su auténtica realidad. Una ignorancia total y absoluta que invita a la creación de interesadas corrientes de opinión, manipulación y la falta de entendimiento entre los individuos que hemos coincidido en el mismo espacio y tiempo.
Hay un gran libro que pocos han leido y que desde aqui invitamos a experimentar y para ello, debemos conocer su notación, código o fuente en el que está escrito. El lenguaje de la Naturaleza y su constante expresión.

"Mejor que un libro es, Compartir Conocimientos y experiencias con aquellos que hemos coincidido brevemente en el mismo tiempo y espacio"


Los malos libros los carga el diablo

11.15.2006

Pandilla de imbéciles

(César Hildebrant)
La pregunta del año, de la década, del siglo, del milenio, es cómo el mundo llegó a estar en manos de esta pandilla de imbéciles y por qué los pueblos no se alzaron como marejadas y por qué los intelectuales fueron tan arrastrados y dónde estuvo la izquierda y, claro, de dónde son los cantantes, que es la pregunta sin respuesta desde los tiempos de la Matancera.

Si uno lee un poquito, un poquito nada más, se da cuenta de que esta época será recordada como una de las más oscuras de la historia. No sólo por la calidad de quienes la pretendieron dirigir desde el poder sino por la escasa o nula resistencia que encontraron para perpetrar sus fechorías.

Gente como Bush, Blair, Aznar, Sánchez de Losada u Olmert demuestran cuáles son los límites de la democracia y de qué modo la han podrido el peso del dinero, la manipulación de casi todos los medios comprados por el sistema que aparentan criticar y el remedo de unanimidad mundial que ha consistido en hacernos creer que no hay salida y que sólo el capitalismo salvaje podrá salvarnos.

http://cesarhildebrandt.wordpress.com/2006/11/11/pandilla-de-imbeciles/

8.23.2006

Creer o no creer, esa es la cuestion.



"Muy poca gente cree en Dios. Cuatro mil millones dicen que creen en Dios, pero muy pocos son creyentes realmente. Si la gente realmente creyera en Dios, dedicarían cada minuto de sus vidas en favor de esa creencia. Los ricos darían sus bienes a los necesitados. Todo el mundo se volvería loco para determinar cuál de las religiones es realmente la verdadera. Nadie estaría satisfecho sabiendo que tal vez hubieran elegido la religión incorrecta, arriesgándose a la condenación eterna, a una mala reencarnación o a cualquier otra impensable consecuencia (…) A cierto nivel, todos sospechan que los demás no creen su propia religión más de lo que ellos mismos creen en la suya (…) y también que las probabilidades de haber elegido la religión correcta –si es que tal cosa existe– son prácticamente nulas".
– Los escombros de Dios (Scott Adams, 2001

Extraido de Microsiervos
(www.microsiervos.com)